<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>No hi ha dret(s) &#187; Eleccions</title>
	<atom:link href="http://www.nohihadret.cat/tag/eleccions/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.nohihadret.cat</link>
	<description>Garantisme en temps d&#039;excepció</description>
	<lastBuildDate>Sun, 11 Dec 2022 14:45:43 +0000</lastBuildDate>
	<language>ca</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.6</generator>
		<item>
		<title>El voto en Catalunya: instrucciones de uso</title>
		<link>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso-2/</link>
		<comments>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso-2/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 23 Dec 2012 18:31:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>nohihadret</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articles a Eldiario.es]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[CUP]]></category>
		<category><![CDATA[Eleccions]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nohihadret.cat/?p=443</guid>
		<description><![CDATA[Llegan, por fin, las elecciones catalanas. La derecha tiene claro su voto ¿Y las izquierdas? ¿Qué debería hacer un activista social o una persona que se considere de izquierdas? ¿A quién podría votar? Planteada a bocajarro, la pregunta no admite fácil respuesta. Si la cuestión fuera a quién no votar, sería más sencilla. Ante todo, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p>Llegan, por fin, las elecciones catalanas. La derecha tiene claro su voto ¿Y las izquierdas? ¿Qué debería hacer un activista social o una persona que se considere de izquierdas? ¿A quién podría votar? Planteada a bocajarro, la pregunta no admite fácil respuesta. Si la cuestión fuera a quién no votar, sería más sencilla. Ante todo, al Partido Popular. Por su sumisión a la troika, por su nacionalismo autoritario, emparentado con el franquismo, por su conservadorismo moral y un largo etcétera. Pero ¿por qué no comenzar por CiU? ¿Es acaso mejor? La derecha españolista y la catalanista, después de todo, suelen entenderse. Sus negocios oscuros, su afán privatizador, su concepción esencialista de la propia nación. Un mismo aire de familia. Aunque no siempre, claro. El historiador Josep Fontana recordaba hace poco que entre Fraga y Pujol había una diferencia: durante el franquismo, uno encarcelaba y el otro era encarcelado. Alguien podría responder: durante el franquismo, pero no ahora. Es posible. Pero habría que admitir algo; incluso ahora, sería más probable que Rajoy encarcele a Mas y no a la inversa. Es lo que tiene disponer de un Estado, de un poder coactivo, jurídico y comunicacional que permite imponerse en ámbitos decisivos.</p>
<p>Ni PP ni CiU, de acuerdo ¿Y el PSC? Si uno mirara hacia abajo, hacia las bases tradicionales del partido, podría animarse. Pero la socialdemocracia del sur de Europa ha renunciado a demasiadas cosas, comenzando por la democracia social. Esta ha sido la deriva del PSOE y también la del PSC, incapaz de hacer valer su singularidad ¿Y Ciutadans? Como azote regeneracionista de Mas podría parecer una alternativa. Visto de cerca, el partido anti-partido, obsesionado con la cuestión identitaria, acaba siendo un partido del régimen surgido de la transición. Demasiado complaciente con el españolismo del PP o del peor PSOE, neocentralista y sin alternativas sociales o ecológicas que puedan situarlo claramente a la izquierda.</p>
<p>Quedarían, pues, ERC e ICV-EUiA. El votante crítico hallaría en la primera un valor innegable: su predisposición para impugnar la cultura política heredada del franquismo y la propia restauración borbónica. Uno piensa en gente como Joan Tardà, gritando en el Congreso de los Diputados lo que pocos se atrevieron. En términos sociales, en cambio, el discurso republicano suele ceder a una propuesta vagamente social, que deja demasiadas cosas sin tocar. Aquí, hay que admitirlo, ICV-EUiA va más lejos: su programa es una clara impugnación del neoliberalismo y resulta solvente en términos técnicos. Si se compara con ERC, se nota, igualmente, una mayor autonomía para ir hasta el final en la denuncia de las corruptelas y las políticas privatizadoras de CiU. El activista exigente, es verdad, podría señalar algunos problemas: la herencia oscura del gobierno tripartito, cierta distancia con los movimientos sociales, las inercias de una estructura demasiado profesionalizada.</p>
<p>¿Y entonces? Nos quedaría la CUP-Esquerra Alternativa. Una formación que concurre por primera vez a la cita. Con escasos medios y sin préstamos bancarios. Y que según las últimas encuestas, tendrá un lugar seguro en el nuevo Parlamento. ¿Su programa? Una enmienda total, en términos sociales y ecológicos, al brutal capitalismo de nuestro tiempo. Contrarios al pago de la deuda ilegítima, críticos desacomplejados de la Europa de los mercaderes, defensores de los derechos de los migrantes. Y sumado a eso, una interesante trayectoria asamblearia y municipalista y un candidato por Barcelona con una foja intachable: el cooperativista, periodista y activista David Fernàndez.</p>
<p>¡Pero la CUP es independentista! ¡Cómo puede alguien de izquierdas votar por partidos nacionalistas, un ideal reñido con cualquier profesión de fe internacionalista! Un momento. Lo que fuerzas de izquierdas como ERC, ICV-EUiA o la CUP defienden no es el nacionalismo. Es un derecho democrático, el derecho a decidir. En Catalunya cuenta con el apoyo del 80 por ciento de la población ¿Cómo alguien con elementales convicciones democráticas podría oponerse? Sus partidarios de izquierdas suelen ser federalistas, confederalistas o independentistas. Pero no nacionalistas ni mucho menos insolidarios. Así lo constató Diego Cañamero, jornalero y miembro del Sindicato Andaluz de Trabajadores, cuando habló en el acto central de la CUP. Y así lo constatará también Alexis Tsipras, el líder de Syriza que compartirá tribuna con el cabeza de lista de ICV-EUiA, Joan Herrera.</p>
<p>¿Qué hacer, pues? Una opción legítima, siempre, sería no votar y continuar la labor diaria de construcción de alternativas en cooperativas, ateneos, sindicatos o asociaciones de vecinos. También se podría hacer lo anterior y votar por ICV-EUiA, con todos los reparos que puedan hacérsele. O mejor, votar a la CUP, con la esperanza de que se abra a otros espacios y contribuya a forzar a ICV-EUiA a una regeneración que solo podrá producirse con ayuda de otros. Para dar este paso no hace falta ser un catalanista radical. Basta con tener genuinas convicciones democráticas. Y pensar, por tanto, que cuando se reclama el derecho a decidir en términos políticos, es probable que se acabe exigiéndolo también en otros ámbitos, comenzando por el económico. Muchos activistas sociales y personas de izquierda en Catalunya así lo creen. Ojala que en España y en Europa sean muchos, también, los que puedan entenderlo, si no con complicidad, al menos con respeto.</p>
<p>Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/voto-Catalunya-instrucciones-uso_6_72152790.html</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Catalunya: més enllà del 25-N</title>
		<link>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso/</link>
		<comments>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Dec 2012 18:23:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>nohihadret</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articles a Eldiario.es]]></category>
		<category><![CDATA[Catalunya]]></category>
		<category><![CDATA[CUP]]></category>
		<category><![CDATA[Eleccions]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.nohihadret.cat/?p=439</guid>
		<description><![CDATA[Amb prou feines coneguts els resultats dels últims comicis catalans, la premsa de dretes va sortir exaltada a celebrar les exèquies d&#8217;Artur Mas. Les primeres lectures suggerien que amb els 12 diputats perduts per CiU el que quedava malferit no era únicament la coalició conservadora com a tal sinó la pròpia demanda d&#8217;autodeterminació. La recuperació [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p>Amb prou feines coneguts els resultats dels últims comicis catalans, la premsa de dretes va sortir exaltada a celebrar les exèquies d&#8217;Artur Mas. Les primeres lectures suggerien que amb els 12 diputats perduts per CiU el que quedava malferit no era únicament la coalició conservadora com a tal sinó la pròpia demanda d&#8217;autodeterminació. La recuperació de la sobrietat o la simple imposició del principi de realitat han obligat a matisar l&#8217;eufòria. I és que, donant aquí sí per bones les enquestes prèvies, el suport al dret a decidir no solament no s&#8217;ha esvaït sinó que ha grimpat a gairebé les dues terceres parts del Parlament català. Aquesta xifra és més engruixada si als 87diputats obtinguts per CiU, ERC, ICV-EUiA i la CUP se sumen els 20 obtinguts per un PSC que també va defensar la consulta al seu programa electoral.</p>
<p>En realitat, ni la dreta espanyolista ni la catalanista tenen molt que festejar. La primera, és veritat, va aconseguir mobilitzar un vot que no sol emergir en les eleccions autonòmiques. Aquest va ser l&#8217;objectiu, de fet, de la demagògica campanya d&#8217;Alicia Sánchez Camacho “contra la Catalunya sense cognoms castellans”. Però la veritat és que aquest vot no va anar a parar principalment al PP, que amb prou feines va aconseguir un diputat més. Va engrossir el cabal de Ciutadans, un partit “neolerruxista” al que no es responsabilitza per les retallades i que en canvi va saber connectar amb una part de les classes treballadores castellanoparlants de la perifèria urbana. Els 28 escons de 135 que sumen els uns i els altres no poden subestimar-se. Però els deixa molt lluny d&#8217;encarnar la “Catalunya real”.</p>
<p>Tampoc la dreta catalanista està per felicitacions. No solament per la seva pròpia caiguda, sinó pel patent desplaçament del vot sobiranista a l&#8217;esquerra (alguna cosa que també genera inquietud en certs mitjans de Madrid, encara que s&#8217;hagin esforçat a dissimular-ho). CiU ha fracassat estrepitosament en el seu intent de hegemonitzar la nova conjuntura. I ho ha fet en benefici d&#8217;una ERC que, amb gairebé mig milió de vots (13,68%) i 21 diputats, ha estat la triomfadora més clara de la jornada electoral. També ha estat rellevant el creixement d&#8217;ICV-EUiA i la irrupció de la CUP-Alternativa d’Esquerra en el Parlament, un fenomen que bé podria atribuir-se a la seva capacitat per presentar un discurs clarament crític amb el capitalisme financiaritzat sense renunciar a la seva aposta sobiranista.</p>
<p>Aquest revelador indicador ha de relacionar-se, per fi, amb la clamorosa derrota del principal partit d&#8217;esquerres de l&#8217;oposició, el PSC. Amb un escàs 14,6 % de suport electoral i lluny del seu 38,2 % del 1999, ha caigut al seu mínim històric: 523.333 vots. En aquests comicis, la formació liderada per Pere Navarro es presentava amb una forta divisió interna. No contava ni amb Ciutadans pel Canvi, la plataforma impulsada en el seu moment per Pascual Maragall, ni amb la figura del seu germà, Ernest Margall, que va anunciar la seva baixa del partit i la intenció de crear un de nou. Concorria a la cita, a més, seriosament desdibuixat en els dos eixos tradicionals que marquen la política catalana. En el nacional, amb una proposta de “federalisme des del centre” inversemblant si s&#8217;atén a la posició del PSOE en matèries com l&#8217;Estatut o el model de finançament. I en el social, amb un vaporós discurs antiausteritat que sembla una broma si s&#8217;acara amb les reiterades rendicions del partit als mercats financers i amb la seva disposició a pactar amb el PP mesurades com la reforma exprés de la Constitució de 1978.</p>
<p>En realitat, bé pot dir-se que és el règim “turnista” sortit de la transició el que experimenta una major deterioració. Les dues principals forces històriques de Catalunya, CIU i PSC, sumen ja menys de la meitat dels vots. Amb el PP, l&#8217;altre partit-règim, arriben amb prou feines al 58%. L&#8217;espai d&#8217;esquerra nacional ocupat per ERC, ICV-EUiA i CUP, en canvi, ha crescut notablement i ja té tan sol 150.000 vots menys que CIU (a la província de Barcelona arriba a un empat tècnic). Del que es tracta, a partir d&#8217;aquí, és de saber si aquesta distància pot retallar-se i fins i tot revertir-se. En les urnes, però també al carrer i en el sentit comú dominant.</p>
<p>En altres països europeus, aquest escenari dista de ser utòpic. L&#8217;erosió de l&#8217;alternança entre grans partits liberal-conservadors i social-liberals i l&#8217;emergència d&#8217;alternatives més radicals és una realitat en molts d&#8217;ells. En alguns casos, és veritat, en benefici d&#8217;opcions d&#8217;extrema dreta, xenòfobes i racistes. Però també d&#8217;altres integrades per forces d&#8217;esquerra i moviments socials amb un discurs democràtic radical en defensa de “els de a baix” i cada vegada més crítics amb els partits progressistes tradicionals. El cas més emblemàtic d&#8217;aquesta evolució seria Grècia, amb Syriza. També a Espanya podrien detectar-se situacions similars, sobretot en aquells territoris amb identitats nacionals pròpies. Bildu, a Euskadi, Alternativa Galega, a Galícia, Compromís, en la Comunitat valenciana, serien exemples d&#8217;aquesta tendència.</p>
<p>La realitat catalana després de les eleccions no és aliena a aquesta realitat. A pocs anys de la irrupció del 15-M, de les coordinadores en defensa dels serveis públics i de moviments com la Plataforma d&#8217;Afectats per les Hipoteques, el creixement del soberanisme i el seu desplaçament a l&#8217;esquerra ha generat condicions inèdites per a la gestació d&#8217;un nou bloc polític, social i cultural. Un espai en el qual, objectivament, podria confluir gent provinent de moviments socials i de formacions com a ICV-EUiA, CUP i ERC, i fins i tot aquelles bases socialistes que hagin trencat -o que estan disposades a fer-ho- amb un partit “desnortat” social i territorialment.</p>
<p>El problema, certament, és que aquest espai comú no solament manca de materialització pràctica sinó que té per davant nombrosos obstacles. Alguns tenen a veure amb les proverbials disputes caïnites que afligeixen a les esquerres i als espais crítics. Uns altres, amb experiències més properes com les del govern Tripartit, que a diferència del que ocorre amb Syriza, presenta clarobscurs sobre els quals no s&#8217;ha realitzat ni un balanç ni una autocrítica adequats. Finalment, estan les limitacions conjunturals de les forces d&#8217;esquerres més organitzades: el major pes d&#8217;elements socialment conservadors en ERC, les vacil.lacions dels sectors socialistes descontents amb el PSC, l&#8217;excessiva professionalització existent en ICV-EUiA, el dogmatisme de certa militància de la CUP.</p>
<p>Cap d&#8217;ells, amb tot, hauria de resultar insuperable. La agudització de la crisi capitalista i la descarnada ofensiva neoliberal i neofranquista a la qual s&#8217;està assistint, estan imposant condicions objectives cada vegada més evidents per a la generositat, l&#8217;aprenentatge mutu i la confluència de projectes. Aquesta confluència podria plantejar-se un horitzó electoral o no, limitant-se a actuar com a simple àmbit d&#8217;articulació de les lluites i pràctiques alternatives existents. Del que es tractaria, en qualsevol cas, és de determinar si és possible avançar, més enllà del 25-N, almenys a partir de dos eixos. El primer, l&#8217;assumpció, en termes programàtics i de pràctica quotidiana, de les exigències de democratització radical, desobediència civil i defensa dels béns públics i comuns plantejades per diferents col.lectius des de l&#8217;esclat de la crisi. El segon, la cerca conscient de complicitats amb els qui a Espanya i a Europa lluiten per un horitzó similar. Si s&#8217;aconsegueix abans que la fragmentació social causi estralls irreparables, el degradat règim constitucional sorgit de la transició i rendit a les demandes de la Troica pot tenir les hores contades.</p>
<p>Font: http://www.eldiario.es/catalunyaplural/jaume_asens-gerardo_pisarello-radicalitzacio-democratica-mes_enlla-25-N_6_78452182.html</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.nohihadret.cat/2012/12/el-voto-en-catalunya-instrucciones-de-uso/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
